Hyrule Warriors: La era del destierro llegó el pasado 6 de noviembre de 2025 como el primer lanzamiento exclusivo para Nintendo Switch 2 dentro de la saga Hyrule Warriors. Desde el primer momento destaca por un rendimiento muy superior al visto en entregas anteriores, ya que se lanzaban en la primera Nintendo Switch, algo que ya se hace notar durante los primeros momentos de juego.
En esta ocasión controlaremos principalmente a Zelda, aunque como es habitual en los juegos de Hyrule Warriors, es posible desbloquear otros personajes para alternar entre ellos o utilizar otros en situaciones especiales. La historia se centra en los acontecimientos que ocurrieron de manera simultánea en el pasado, durante The Legend of Zelda: Tears of the Kingdom. Se trata de una trama oficial dentro de esta línea de videojuegos y aporta nueva historia junto a un punto de vista diferente al conocido hasta ahora. Si disfrutaste de la historia de Tears of the Kingdom, esta entrega te resultará especialmente interesante.
Un poco de historia
Sin entrar en mucho detalle, ya que más adelante comentaré que la trama del juego tiene bastante peso, la historia comienza cuando Zelda es transportada al pasado de Hyrule, a los primeros días de la formación del reino. Allí conocerá a los primeros monarcas y a sus antepasados. Durante esta etapa, Zelda descubre nuevas tecnologías perdidas de los Zonnan, hace nuevos amigos e investiga cómo regresar al presente junto a Link.
Sin embargo, un Ganondorf de aquella época está llevando a cabo ciertos planes contra el reino, iniciando una serie de ataques que finalmente nos llevarán al mismo punto que pudimos vivir en The Legend of Zelda: Tears of the Kingdom. La diferencia es que ahora podremos ver todo lo que ocurrió entre aquellos recuerdos que íbamos encontrando por el mapa,teniendo así más contexto de la situación y pudiendo ver ese antiguo reino.
Adicionalmente, se incorporan nuevos personajes a la historia, algunos de ellos muy carismáticos y divertidos. Con varios podremos incluso jugar y combatir, y cada uno contará con habilidades especiales nuevas.

Funcionamiento del juego y misiones
El funcionamiento de todo el juego girará en torno a un gran mapa de Hyrule (el mismo visto en Tears of the Kingdom), incluyendo tanto las islas del cielo como el subsuelo. En él aparecen diferentes iconos con funciones variadas: entregas de materiales para desbloquear habilidades o mejoras, misiones secundarias para subir de nivel, misiones principales que avanzan la trama, puntos de práctica, comercio y otros elementos habituales que resultarán útiles. A través de esta especie de menú principal y a la vez mapa, recorreremos todas las zonas y actividades disponibles.
Entre misión y misión, o a medida que avanzamos en la trama, se presentan numerosas cinemáticas de larga duración, una duración tan extensa que en ocasiones la pantalla llegaba a apagarse por inactividad, algo bastante gracioso. Estas por supuesto, se pueden omitir, pero forman la base narrativa de todo el juego, por lo que omitirlas podría hacernos perder un poco el hilo.

El estilo de estas escenas recuerda directamente al de Tears of the Kingdom, con un doblaje de mucha calidad en todas las escenas y un ritmo que logra mantener el interés, ya que va dando algunos giros e introduciendo nuevos personajes nunca antes vistos. Aun así, si no te gustan los juegos que ponen tanto peso en las cinemáticas, es importante tenerlo en cuenta. Puedes saltarlas sin problema y centrarte únicamente en las batallas si es lo que realmente te atrae y disfrutar sin problema del juego, esto dependerá de lo que busque cada uno.
Jugabilidad y combate
A nivel jugable se aleja por completo de los videojuegos de Zelda tradicionales o vistos durante los últimos años (si ignoramos la propia saga Hyrule Warrios). Aquí el objetivo se encontrará en realizar combos, emplear objetos en momento oportunos, cubrir, esquivar y cumplir objetivos mientras combatimos contra enormes cantidades de enemigos. Podría sonar a un juego puramente de acción o lucha, y es así, pero ocasionalmente ofrece niveles algo distintos, que se pueden sentir más relajados y variados. Salvo cuando toca enfrentarse a jefes, donde sí hay que esforzarse un poco más y en algunas ocasiones llega a notarse el cambio si nos topamos de imprevisto con uno.
Las batallas tienen lugar en grandes campos de combate conectados entre sí por pasillos o zonas que forman mapas amplios. Según avancemos, tendremos que cumplir objetivos (generalmente desplazarnos a ciertos puntos o derrotar a determinados enemigos bajo alguna condición) mientras nos abrimos paso entre hordas gigantes de enemigos de todo tipo del universo de Tears of the Kingdom.

Cada personaje cuenta con un propio conjunto de combos. Por ejemplo, pulsar varias veces el botón X puede realizar un ataquee a distancia, mientras que combinar botón X y seguidamente botón Y permite generar ataques en un área cercana al personaje. Conviene aprender estas combinaciones para adaptarse mejor a cada situación. También aparecen artilugios Zonnan inspirados directamente en Tears of the Kingdom, además de objetos curativos y las típicas acciones de defensa y esquiva estos deberemos usarlos también de manera activa y tendrán diversos efectos, siendo algunos más efectivos contra ciertos enemigos.
El bucle jugable es sencillo, pero engancha. Completar misiones y llegar a dominar personajes resulta entretenido, y la duración total del juego es bastante extensa, permitiendo así sesiones largas para quien quiera sin llegar a completar el juego en dos días. Por otra parte, si preferimos sesiones más breves también será viable, pues las misiones tendrán en su gran mayoría una duración promedio y la gran mayoría de veces se nos avisará antes de dar comienzo a la siguiente.

Apartado técnico y rendimiento
Artísticamente mantiene un estilo muy similar o idéntico al de Tears of the Kingdom. Es cierto que a pesar de funcionar en una Nintendo Switch 2, no supone un salto visual enorme por ser un lanzamiento de nueva generación, pero sí destaca por su tasa de refresco estable, cargas muy rápidas y resolución en HD o superior. Esto se nota, sobre todo si vienes de títulos similares jugados en la Switch original, donde la calidad de las texturas y el rendimiento solían resentirse más, llegando a tener enormes bajadas de resolución que llegaban a molestar visualmente.
En el apartado gráfico, el juego se ve bien. Al utilizar un estilo artístico tan simplificado, se puede permitir grandes distancias de dibujado y personajes bastante carismáticos sin mucho complejidad, lo que ayuda a que todo funcione correctamente. Las cinemáticas también lucen bien, aunque debo comentar que su resolución es algo menor que la del gameplay, por lo que en ciertas pantallas (Nintendo Switch en modo dock conectada por HDMI) puede notarse una ligera diferencia. En modo portátil, sin embargo, debo decir que apenas llegué a apreciarlo.

Las interfaces del juego funcionan bien y presentan un estilo holográfico muy similar o prácticamente idéntico al de Tears of the Kingdom, hasta el punto de que comparten la forma de desplazarse por los menús, la organización, los sonidos, los iconos y muchos otros elementos. Por ello, si hemos jugado a esta otra entrega, todo el control y movimiento de la interfaz nos resultará familiar y no tendremos sensación de perdernos. Además, están bien adaptadas a los distintos tipos de pantalla, por lo que utilizarlas en modo portátil o en modo TV no supone ningún problema para la lectura de textos, algo que para algunos usuarios puede ser importante.
Cuidado con el almacenamiento
Un aspecto menos favorable es su tamaño de instalación. La versión digital ocupa alrededor de 44 GB, bastante elevado teniendo en cuenta que la Switch 2 ofrece 256 GB de almacenamiento base y que las MicroSD Express siguen siendo caras. Entiendo que el peso se debe a la cantidad de cinemáticas y a sus texturas, pero sigue siendo un tamaño significativo que puede complicar la gestión de espacio.
Si queréis evitar problemas de almacenamiento, la opción más recomendable es adquirirlo en formato físico, ya que ocupa mucho menos.
Conclusión
Hyrule Warriors: La era del destierro es un videojuego de combates contra hordas muy fluido y entretenido, capaz de adaptarse perfectamente a un público más casual que simplemente quiera conocer más sobre la historia de Tears of the Kingdom. Ofrece muchas horas de contenido, nuevo lore y una buena cantidad objetivos a completar. Además, todo esto puede disfrutarse en compañía gracias a su modo cooperativo local con pantalla partida.
Al ser un lanzamiento exclusivo de Nintendo Switch 2, se beneficia de una fluidez y una velocidad de carga que hacen que jugar resulte muy satisfactorio, aunque en ocasiones puede dar la sensación de que quizá se podría haber exprimido un poco más la consola.
Puedes comprar Hyrule Warriors: La era del destierro en formato digital o físico siguiendo este enlace a la My Nintendo Store de España. También, lo encontrarás en formato físico como siempre en los comercios habituales.

RECOMENDADO
Puntos positivos
- Misiones entretenidas y desafiantes.
- Buena variedad de personajes.
- Mucho contenido para desbloquear y completar.
Puntos negativos
- Requiere demasiado espacio de almacenamiento.
- El menú y centro del juego podría ser más dinámico y visual.

