Star Fox llegó el pasado 25 de junio en exclusiva para Nintendo Switch 2, ofreciendo una especie de remake basado en el lanzamiento original de Nintendo 64, Lylat Wars. En esta ocasión, Nintendo apuesta por unos gráficos mucho más realistas (dentro de las posibilidades de Nintendo Switch 2 pero que aún así logra impresionar), dando a los personajes y escenarios un acabado más detallado, pero manteniendo la estética y elementos propia de la saga Star Fox.
Nuestro objetivo será pilotar el Arwing controlando a Fox McCloud, líder del escuadrón Star Fox. La historia nos sitúa tras la misteriosa desaparición en combate de su padre, James McCloud, quien desapareció mientras investigaba a un peligroso científico con grandes capacidades en un peligroso planeta.
El Arwing es una nave de alta velocidad capaz de realizar giros y diferentes acrobacias para evitar ataques enemigos, además de poder defenderse a si misma disparando. Durante la aventura deberemos pilotarla por distintos lugares del sistema Lylat para superar las fases que propone el juego. Además, la campaña nos premiará por conseguir buenas puntuaciones, proteger a nuestros compañeros y completar correctamente los objetivos de cada misión.
Jugabilidad arcade con rutas alternativas
El control de estas naves mantiene un enfoque bastante arcade. Podremos acelerar, frenar, disparar ráfagas de láser o cargar los disparos para hacer más daño y tener el objetivo fijado. También tendremos la posibilidad de realizar el famoso tonel para esquivar ataques enemigos o cambiar nuestra posición durante los combates.
El avance principal de las fases será automático y seguirá una ruta prediseñada casi en línea recta, con enemigos apareciendo constantemente frente a nosotros. Sin embargo, podemos pilotar la nave dentro de esa ruta con muros invisibles, y, en determinados momentos, podremos realizar ciertas acciones que nos permitirán acceder a caminos alternativos, aunque siempre dentro de las rutas creadas por el juego. De forma puntual también encontraremos zonas con mayor libertad de movimiento y desplazamiento.

Uno de los puntos más interesantes de Star Fox es precisamente su sistema de rutas. La campaña no tiene un único camino fijo, sino que nuestras acciones durante las misiones podrán modificar el recorrido que seguiremos hasta llegar al final. Dependiendo de nuestras puntuaciones, objetivos completados o decisiones durante las fases, podremos visitar distintos planetas, enfrentarnos a diferentes situaciones y ver escenas de historia alternativas.
Esto hace que el progreso sea más variado, ya que una misma partida puede desarrollarse de una forma distinta según nuestra manera de jugar.
Una campaña clásica y directa
Uno de los primeros detalles que sorprenden al jugar es la introducción. Acostumbrados a otros lanzamientos de Nintendo, llama bastante la atención encontrar una secuencia inicial tan larga, con gráficos realistas y doblaje completo. Este tipo de presentación no es algo habitual en muchos juegos de la compañía y Star Fox apuesta por utilizar varias cinemáticas durante toda la aventura para acompañar la historia.

Cuando pasamos al control de la nave por primera vez, queda bastante claro que estamos ante una jugabilidad muy muy arcade. Por otra parte, la propia organización o funcionamiento de la campaña es bastante tradicional: cinemática para contexto, superar una fase y una nueva animación para seguir con la siguiente historia.
El juego no intenta complicar demasiado la fórmula ni revolucionar algo, sino ofrecer una experiencia centrada en los combates espaciales y en mejorar nuestras puntuaciones repitiendo las diversas fases.
Duración y rejugabilidad
En cuanto a duración, Star Fox no es un juego especialmente largo si nuestro objetivo es completar únicamente la campaña principal. La aventura puede terminarse en una tarde o dos dependiendo de nuestra habilidad y de si nos atascamos en algún momento, así que no esperéis una extensa historia con horas de contenido.

Jugando en dificultad normal, incluso siendo nuevos en la saga, es posible completar una ruta de la historia en unas 4 horas aproximadamente. Eso sí, si buscamos descubrir todas las rutas disponibles, conseguir mejores puntuaciones o ver todas las variantes de la campaña, la duración aumenta considerablemente, aunque no dejará de ser una rejugada de la campaña principal para explorar otros caminos.
Ahora todo es muy realista
El apartado visual es uno de los apartados que más llama la atención y que más hadado para hablar. Star Fox se centra por completo en esta ocasión por un estilo mucho más realista (anteriormente ya parecía querer acercarse a esto, pero de manera más sutil), afectando tanto a los escenarios como a sus personajes, que ahora cuentan con proporciones más cercanas a los animales en los que están inspirados, texturas mucho más detalladas, pelaje y plumas realistas, entre otros apartados que afectan al acabado final.
Un ejemplo claro es Falco, que presenta un diseño mucho más cercano al de un ave real, con detalles como unas patas más delgadas y una apariencia más «natural», por decirlo de alguna manera, ya que algunos sí se sienten lógicos dentro de esta estética, pero otros se sienten un tanto… extraños e incómodos. Pero por lo general, no suele pasar, quizás los live action de estos últimos años ya me han inmunizado un poco.

Los Arwing también cuentan con mucho más detalle que de costumbre. Conservan su característica forma algo retro, heredada de su diseño original basado en pocos polígonos, pero ahora incorporan zonas móviles y mecanismos que les aportan un nivel de detalle mucho mayor respecto a lo visto anteriormente. Además, el juego los muestra en varias cinemáticas para lucir estos nuevos elementos, lo que les da un toque más interesante a estas naves tan típicas de Star Fox, ya no son simples triangulos.
Este cambio de enfoque por parte de Nintendo resulta bastante curioso, ya que no es un camino que se haya explorado demasiado durante los últimos años (el realismo). Sin embargo, parece que poco a poco están ganando más confianza en este tipo de diseños más realistas, algo que también hemos visto en otros títulos anunciados recientes, como es el caso de The Legend of Zelda: Ocarina of Time para Nintendo Switch 2.
Extras
Además de la campaña principal, podremos disfrutar de otros modos de juego y extras que alargan la duración del juego y ofrecen motivos para seguir jugando una vez completada la historia.
Entre lo más destacable encontramos un modo de desafíos, que puede jugarse en solitario o con ayuda en cooperativo local. En él deberemos superar fases concretas cumpliendo una serie de objetivos específicos, algunos de los cuales resultan bastante exigentes y pondrán a prueba nuestro dominio del control de las naves.
Por otro lado, también contamos con un modo batalla libre en el que el equipo Star Fox se enfrenta al equipo Star Wolf en combates multijugador de 4 contra 4. En estas partidas deberemos cumplir distintos objetivos dependiendo del escenario, es un modo bastante rejugable, aunque no se siente muy profundo y quizás sería más interesante con amigos en local.
Por último, el juego incluye diversos extras, como logros internos, documentos desbloqueables que amplían la información sobre los personajes y los distintos lugares del sistema Lylat, o la posibilidad de utilizar avatares de Star Fox en GameChat, una de las funciones que Nintendo más promocionó antes del lanzamiento.
En mi caso no he podido probar esta última función al no contar con una cámara compatible con Nintendo Switch 2. Aun así, su funcionamiento es bastante simple, permite sustituir nuestra cara durante uan videollamada de Switch 2 por la de distintos personajes del universo Star Fox, que imitan nuestros gestos y movimientos en tiempo real. Es gracioso.

Conclusión
Star Fox es un juego algo difícil de recomendar en su estado actual, no por una mala calidad o por contar con problemas importantes (el juego funciona perfectamente, de principio a fin), sino porque el contenido y las novedades que aporta son bastante limitados. No es un juego especialmente novedoso ni actual, ya que sigue manteniendo una sensación muy retro en su jugabilidad, progresión y en varios de sus apartados, aunque con un toque mucho más moderno gracias a su apartado visual.
Esto puede ser algo que muchos fans agradezcan, especialmente aquellos que querían disfrutar de esta entrega pero el aspecto gráfico original les echaba para atrás. Sin embargo, incluso con esta renovación visual, la base del juego no siento que esté a la altura que se espera por su categoría de precio, y eso puede provocar que para algunos jugadores la experiencia se sienta algo limitada o poco completa respecto a lo que podemos encontrar actualmente en el propio catalogo de la consola.
TIENE QUE MEJORAR
Puntos positivos
- Apartado visual interesante y trabajado.
- Las cinemáticas con doblaje mejoran mucho la experiencia.
Puntos negativos
- Contenido muy justo respecto al precio oficial.
- No se siente muy innovador.
- Se siente un juego demasiado breve.

