Análisis de Jurassic World Evolution 2: Complete Edition para Nintendo Switch 2

Jurassic World Evolution 2 ya se encuentra disponible para Nintendo Switch 2 en formato digital y con una edición completa que incluye todas las expansiones (DLC) del juego que se lanzaron durante los años en los que se encontró en desarrollo activo. El título fue originalmente lanzado para PC en 2021, aunque ahora, tras unos años de espera, finalmente llega a la consola de Nintendo con una adaptación especial.

Los DLC que se incluyen en esta edición completa suman un total de más de 120 dinosaurios y 11 paquetes de contenido. Se incluyen grandes expansiones como Dominion Biosyn, que ofrece una nueva campaña.

La saga Jurassic World Evolution ya de base se encuentra algo simplificada, haciendo que su adaptación a consolas y el tener que jugar con mando no resulte realmente complejo o incomodo, aun tratándose de un juego de gestión y simulación (no incluye compatibilidad con el modo ratón de los Joy-Con 2).

Pero, no es que se trate de una simplificación de la simulación que lo haga aburrido. Podría decirse que está más enfocado en abrirse a un mayor público y desde cualquier plataforma. Por lo que sí, el juego tiene muchísimas opciones y ajustes, pero no serán tan profundos como podrían serlo en otro título de Frontier Developments, como es el caso de Planet Zoo y el futuro Planet Zoo 2.

Para hacer una idea más visual, por ejemplo, al preparar un hábitat para un dinosaurio deberemos cumplir ciertos requisitos para satisfacer su nivel de felicidad y comodidad. Esto lo realizaremos mediante comida, decoración con terrenos, vegetación, agua potable e incluso la relación con dinosaurios de otras especies o con ellos mismos.

En Planet Zoo podremos seleccionar y colocar árbol por árbol, roca por roca, y así con todos los elementos, con una precisión enorme y una variedad gigantesca si además sumamos los DLC. Esto hace que crear un hábitat realista y agradable pueda llevar horas. Aquí no. En Jurassic World Evolution 2 tendremos el hábitat en cuestión de minutos, ya que la colocación de vegetación y verjas se realiza en masa con un pincel, los terrenos funcionan de una manera similar y lo mismo ocurre con otro tipo de elementos. Por lo que, claramente, la progresión es mucho más rápida y llegar a tener un parque grande y sostenible es cuestión de tiempo.

Pero no quiero que se malinterprete. Me encanta este género de videojuegos y algunas veces apetece mucho jugar a algo más simplificado y rápido, sin entrar en tanta profundidad. No siempre se tiene el tiempo suficiente para jugar (algo que siento que encaja mucho mejor en consolas que ordenador) y apetece una progresión más rápida, con más cambios, o simplemente apetece ver dinosaurios. Por lo que, al final, es muy divertido y depende de la situación de cada uno.

Si no has jugado a juegos similares en años, considero que incluso es una gran forma de introducirse en el género, ya que además, a pesar de no tener esa gran profundidad de otras simulaciones, puede configurarse para ser mucho más desafiante o una experiencia mucho más tranquila. Y créeme, si se configura para ser más difícil, costará mantener un parque seguro para los visitantes.

Un modo sandbox con muchas posibilidades

Jurassic World Evolution 2 ofrece unos niveles de configuración muy avanzados, prácticamente casi perfectos en juegos de simulación (en lo personal). A diferencia de su primera parte, que quizás habéis jugado en Nintendo Switch y que también cuenta con una edición completa, en esta segunda parte finalmente se da libertad al jugador para omitir por completo el modo historia, algo que considero indispensable en juegos de este estilo para alargar su vida útil y diversión.

Nada más abrir el juego podremos ir directos al modo sandbox y configurar una partida totalmente a nuestro gusto: fondos ilimitados o justos, dinosaurios más salvajes o dóciles, frecuencia de tormentas, sabotajes en menor o mayor medida y muchísimas más opciones.

Gracias a esta opción podemos omitir por completo los modos historia o desafíos que nos guían por rutas exactas para dejar volar nuestra creatividad y llevar la partida como queramos. Podemos crear un parque rentable como Jurassic World, recrear un lugar más salvaje como el santuario de BioSyn o incluso crear un coliseo de dinosaurios. Las herramientas en cuanto a creatividad son bastante extensas.

Además de todo esto, contamos con edificios de diversas temáticas de la saga junto a decoraciones y otros elementos también inspirados en las películas, pudiendo recrear diversas estéticas de la saga, desde las más nuevas hasta otras más antiguas, como el propio Jurassic Park de InGen.

Modos historia y desafíos

Como suele ser habitual en este tipo de juegos de gestión y simulación, también se ofrece un modo historia en el que deberemos ir creando diversos parques siguiendo una progresión y cumpliendo diferentes condiciones en cada lugar (normalmente alcanzar una puntuación de calidad del parque).

Por otra parte, podremos disfrutar de los típicos desafíos o del modo «Teoría del caos» (inspirado en situaciones de las películas o futuros alternativos), que nos pondrá en situaciones especificas de las que deberemos salir victoriosos sin que nuestro parque acabe destruido. Como siempre, tendremos una serie de objetivos que cumplir para superar cada escenario.

Estos modos resultan más útiles si sois más nuevos en el género y saga, lo que ayuda a introducirse poco a poco y no sentirse abrumado por la cantidad de opciones, posibilidades y configuraciones.

Dinosaurios y otros animales prehistóricas

La variedad de dinosaurios y especies prehistóricos es considerablemente grande. Contamos con voladores, acuáticos y terrestres, mutaciones, dinosaurios más antiguos y modernos (según diseños, no época) e incluso con plumaje.

Cada uno contará con sus descripciones, necesidades, niveles sociales, interacciones y gustos, lo que hace muy interesante crear hábitats para ellos, mezclarlos para que convivan y crear un parque de lo más variado para nuestros queridos dinosaurios.

¿Qué tal funciona en Nintendo Switch 2?

La parte visual, los gráficos de Jurassic World Evolution 2, es uno de los apartados que más me preocupaba junto al rendimiento, pero ha logrado sorprenderme. Debemos tener en cuenta que Jurassic World Evolution 2 funciona en Nintendo Switch 2, una consola portátil, y a pesar de todas estas desventajas sorprende, porque logra hacerlo a unos diría, estables 30 fotogramas por segundo junto a un apartado gráfico bastante aceptable.

En portátil es cierto que rinde peor, pero en modo televisión cumple muy bien, tanto en rendimiento como gráficamente. Incluso el desplazamiento entre menús es fluido y muy cómodo, sin ralentizaciones, cuelgues o algún otro inconveniente que pueda afectar a la experiencia de juego. Todo se siente pulido y funcional (algo que suele ocurrir menos de lo que podéis imaginar en otros juegos), adaptado a esta consola.

Las pantallas de carga son rápidas y apenas molestan. Sí, existen y os las encontraréis de vez en cuando, pero no se sienten como un problema, ya que prácticamente la única que veremos será al pasar del menú principal a un mapa.

Durante mis partidas realicé algunas pruebas para ver el rendimiento, como liberar decenas de dinosaurios en estado salvaje para ver qué tal lo llevaba Nintendo Switch 2. Tras alcanzar cerca de unos 50-60 dinosaurios campando por una zona no muy grande, la consola seguía moviendo el juego sin demasiado problema.

Por lo que, cuando contéis con un parque muy grande, sí que podríais notar algún que otro cambio de rendimiento, principalmente en el modo portátil, pero no se percibirá de una manera negativa que llegue a entorpecer la experiencia.

¿Cómo se juega?

Si nunca antes habéis jugado a Jurassic World Evolution 2, el funcionamiento del juego, para que os hagáis una idea, es el siguiente: debemos crear la base del parque con varios edificios (investigación, gestión de personal, expedición y lugar de llegada), contratar científicos, llevarlos a explorar para obtener fósiles, estudiarlos, crear y criar los dinosaurios esperando un tiempo determinado en el criadero y liberarlos en su hábitat artificial, creado con unas condiciones especiales para ese dinosaurio.

Tras esto ya podemos empezar a cobrar. Suena sencillo, quizás incluso muy rápido, pero por el camino nos encontraremos con problemas, como sabotajes en nuestros sistemas de seguridad, fugas inesperadas de dinosaurios, peleas entre otras especies de dinosaurios, enfermedades, tormentas, dinosaurios con personalidades problemáticas y quizás algún que otro problema de dinero al no cumplir algunos requisitos.

Conclusión

Dinosaurios, simulación y creación de parques en consola, ¿qué más se puede pedir? Funciona bien, incluye todo el contenido existente de los últimos años, tanto de expansiones como de actualizaciones, y lo hace mediante un único pago, algo que se agradece. Su peso tampoco es desorbitado, unos 12 GB, y aprovecha bien la potencia de Nintendo Switch 2, por lo que es una opción bastante recomendable si queréis disfrutar de la experiencia completa con la comodidad de una consola.

¿Tengo quejas? Sí, pero estas ya han sido solucionadas en Jurassic World Evolution 3, que por el momento no está disponible en Nintendo Switch 2. Por lo que, llegados a este punto, únicamente podría limitarme a decir que un modo compatible con el modo ratón de los Joy-Con 2 sería un añadido muy acertado y que mejoraría notablemente la jugabilidad.

MUY RECOMENDADO

Puntos positivos

  • Una divertida experiencia de gestión y simulación con un parque jurásico.
  • Gran variedad de especies prehistoricas.
  • Muchísima información interesante dentro del juego, tanto a nivel científico.
  • Incluye muchísimas expansiones de contenido con nuevos edificios y dinosaurios.
  • Especies marinas, voladores y terrestres en un mismo juego.

Puntos negativos

  • Se echa en falta un modo ratón con los Joy-Con 2.
  • Algunos elementos solo cargan cuando estás muy cerca.

Redactor y administrador
Me encantan los juegos de gestión, simulación y construcción.