Hace unos días, Sony volvió a compartir una mala noticia para los videojuegos. Durante los últimos meses ha ido encadenando anuncios que no han dejado indiferente a nadie, y precisamente no para bien. La compañía lleva una racha de decisiones bastante controvertidas que, al menos desde nuestro punto de vista como jugadores, resultan difíciles de entender. Ahora nos encontramos ante una de las más impactantes, posiblemente incluso por encima del anuncio del cese de lanzamientos de determinados videojuegos de PlayStation en PC, se trata del fin de los videojuegos en formato físico para PlayStation 5 y futuras consolas. de la marca
Sí, tal y como has leído, aunque probablemente ya estés al tanto porque no se ha dejado de hablar del tema durante los últimos días. Sony ha comunicado en una breve publicación de su blog oficial el fin de la producción de videojuegos físicos, una medida que entraría en vigor en enero de 2028. Puede parecer una fecha lejana, pero terminará llegando antes de lo que pensamos. A partir de ese momento dejarán de producirse nuevas copias físicas para los nuevos lanzamientos, aunque, por supuesto, los juegos físicos ya existentes seguirán funcionando y se venderán hasta agotar existencias.
Lo más llamativo es que no se trata de una idea que Sony esté estudiando, sino de una decisión que, salvo un cambio de rumbo inesperado, pretende llevar a cabo. El único motivo que podría quizás modificar sus planes sería una reacción especialmente negativa por parte de los usuarios o de la propia industria.
Esto significa que, desde esa fecha, todos los videojuegos de PlayStation, tanto grandes producciones como títulos independientes, pasarían a distribuirse únicamente en formato digital. Podrían adquirirse directamente desde la PlayStation Store o a través de comercios autorizados que vendan códigos digitales, como ya ocurre en algunas tiendas como Amazon, donde se compra una clave para canjear posteriormente en la cuenta de PlayStation.

Las consecuencias de una decisión así serían enormes. Sony pasaría a tener un control prácticamente absoluto sobre el uso de sus videojuegos. Podrían fijar el precio que considerase oportuno sin que existieran tiendas físicas compitiendo con ofertas o descuentos. Además, desaparecería por completo el mercado de segunda mano, ya que la reventa de juegos digitales seguiría siendo imposible, con todas las ventajas e inconvenientes que ello supone.
En ese futuro, PlayStation 5 y, probablemente, la futura PlayStation 6 pasarían a parecerse mucho más al mercado del PC, donde el formato físico prácticamente ha desaparecido. Sin embargo, existe una diferencia muy importante, en PC el mercado digital es abierto y cuenta con múltiples tiendas que compiten entre sí, como Steam, Epic Games Store o GOG. En PlayStation, por el contrario, hablamos de un ecosistema completamente cerrado y controlado por Sony, donde la compañía tendría la última palabra sobre prácticamente todo.
De hecho, algunas empresas y comercios ya han mostrado públicamente su posición en contra a esta decisión, al considerar que beneficia principalmente a Sony y reduce considerablemente las opciones disponibles para los usuarios. Todavía queda tiempo para que decidan finalmente rectificar, aunque también habrá que ver si el resto de consolas (principalmente Nintendo o XBOX) deciden seguir el mismo camino hacia un mercado de videojuegos totalmente digital o continúan apostando por un mercado híbrido, en el que el formato físico y el digital puedan seguir conviviendo sin mayor problema.
Si finalmente este cambio llega a hacerse realidad, supondrá otro paso más hacia la pérdida de derechos y opciones para los jugadores. Al fin y al cabo, hace años también parecía impensable pagar una suscripción para poder jugar online en una consola y, hoy en día, es algo que la mayoría hemos terminado aceptando como una normalidad.

