La Steam Machine puede ser cara y aun así tener sentido

Recientemente, Valve presentó de manera oficial las características finales y precios de la nueva Steam Machine, un ordenador de sobremesa convencional, pero con algunas ventajas heredadas directamente del mercado de las consolas. Estas adaptaciones buscan facilitar la experiencia del usuario en PC y están gestionadas directamente por Valve, una de las empresas más reconocidas del sector de los videojuegos de PC, ya que es la responsable de Steam, la plataforma más grande de distribución digital en ordenador.

Los precios de las Steam Machine han generado bastante debate en los últimos días, ya que finalmente su coste es considerablemente más alto de lo que se esperaba en un primer momento. Hablamos de precios que van desde los 1.000 euros hasta los 1.400 euros, lo que deja a la Steam Machine en una posición complicada frente a las consolas, especialmente si se compara el rendimiento ofrecido con el precio, que en algunos casos es similar o incluso superior. Estos precios se han justificado con motivo de los altos costes de las memorias.

Steam Machine listado de precios y lotes:

  • Edición 512 GB – 1.039 €
  • Edición 512 GB con Steam Controller – 1.108 €
  • Edición 2 TB – 1.359 €
  • Edición 2 TB con Steam Controller (incluye dos tapas) – 1.428 €

Con todo esto, es bastante normal preguntarse: ¿qué propósito tiene la existencia de las Steam Machine? ¿Qué nos ofrece realmente este nuevo intento de Valve de introducir un PC estandarizado? Para algunos puede ser un ordenador/consola muy esperado, mientras que otros quizá no le vean sentido, pero su principal punto es la libertad. Sí, es un ordenador creado por Valve y centrado en Steam, pero sigue siendo un PC convencional. Esto significa que no estás limitado a una sola tienda: puedes comprar juegos en diferentes plataformas e incluso utilizar tu biblioteca ya existente. Yendo un paso más allá, si dispusieras de un lector de CD u otros periféricos, incluso podrías instalar juegos físicos de PC.

Por supuesto, esto también se aplica al sistema operativo: eres libre de instalar el que mejor se adapte a ti y tus neceisdades. Aunque venga con SteamOS de fábrica, puedes optar por Windows u otras alternativas sin problema.

Esta libertad es uno de sus mayores puntos fuertes. Una Steam Machine podrá llegar a quedarse corta con el paso del tiempo a medida que llegan juegos más exigentes y complejos, pero su catálogo seguirá intacto, sin que ninguna marca limite su uso, podrás disfrutar de juegos más modestos y todos los anteriores existentes. Esto permite que el ordenador tenga una vida útil mucho más flexible que la de una consola tradicional, además de poder utilizarse para otros fines más allá de simplemente jugar, como por ejemplo, buscar un empleo.

Por otro lado, es cierto que algunas consolas actuales ya ofrecen compatibilidad con juegos de generaciones anteriores de forma bastante sencilla, pero el caso de PC es mucho más amplio: no existe una “generación cerrada” como tal. Simplemente puedes instalar y ejecutar lo que quieras, siempre que el hardware lo permita.

Otro punto fuerte de las Steam Machine es su diseño y construcción. Se trata de un ordenador de sobremesa convencional (no basado en arquitectura ARM), pero con un tamaño muy reducido y una potencia acorde a un PC medio actual enfocado a Steam. Este sistema se ha diseñado a partir de datos de hardware más utilizados por los usuarios de la plataforma, por lo que es razonable esperar una buena compatibilidad con gran parte del catálogo.

Aun así, todavía es pronto para hablar de rendimiento real y estabilidad en profundidad, aunque la experiencia previa ya vista con Steam Deck y demás, sugiere que Valve cuenta con una base sólida para comenzar en el mercado de sobremesa.

PC es una plataforma mucho más flexible y completa que cualquier consola del mercado, por lo que cada usuario debería valorar si una Steam Machine es realmente cara o si, por el contrario, puede aportar utilidad y comodidad en su día a día.

Sin embargo, hay un punto a favor de las consolas que no puede negarse: la facilidad de uso. Aunque internet esté lleno de bromas sobre lo sencillo que es jugar en PC, la realidad es que no siempre es así. En consola, el proceso es mucho más directo: encender, elegir y jugar (la gran mayoría de veces). No hace falta preocuparse por tiendas, compatibilidades o configuraciones.

En PC, especialmente para usuarios nuevos, el proceso puede ser más complejo: desde saber dónde comprar juegos, hasta gestionar almacenamiento o configuraciones del sistema. También pueden surgir dudas con actualizaciones o ajustes que en algunos casos afectan al rendimiento o a la estabilidad, algo poco habitual en sistemas cerrados como las consolas. Sin embargo, una vez superados, la recompensa es una gran libertad.

Valve lleva años intentando acercar la experiencia de consola al entorno de PC sin perder su esencia, y por ahora lo está consiguiendo con bastante éxito. Sin embargo, todavía queda por ver si las Steam Machine están realmente a la altura y si tanto su sistema operativo como el ecosistema de Steam en sobremesa están lo suficientemente maduros como para competir con el resto del mercado.

Nos espera una temporada interesante, en la que veremos si los videojuegos deciden adaptarse a este nuevo PC estándar y Valve se vuelca por completo en SteamOS, abriendo la puerta a soportar más dispositivos fuera de su propio hardware.

Redactor y administrador
Me encantan los juegos de gestión, simulación y construcción.