El pasado 13 de agosto por fin pudimos tener en nuestras manos el tan esperado viaje nostálgico que ha sido Duskfade. Una aventura que desde el primer momento deja bastante claro que quiere hacernos viajar de vuelta a una época en la que los plataformas 3D eran uno de los grandes protagonistas de la industria. Basta con echar un vistazo a sus escenarios, personajes y sistema de combate para encontrar rápidamente reminiscencias de algunos de los grandes clásicos de PlayStation 2.
Detrás de este desarrollo encontramos a Weird Beluga, el estudio español responsable de Clid the Snail. En esta ocasión, cambia por completo de registro para ofrecernos una aventura de acción y plataformas en 3D. Duskfade nos pone en la piel de Zirian, un joven aprendiz que tendrá que enfrentarse a una misteriosa Torre del Reloj que ha sumido su mundo en una noche eterna. Su objetivo será rescatar a su hermana Allira. No estaremos solos ya que iremos acompañados de Cuco, un pequeño pájaro mecánico que se convertirá en nuestro inseparable compañero durante esta aventura.
El juego tiene clara inspiración en otros juegos como Kingdom Hearts, Jak and Daxter o Ratchet & Clank. Duskfade busca recuperar parte de aquella magia de los plataformas 3D de principios de los 2000. Sin embargo, lo hace construyendo su propio mundo de estética clockpunk combinado con fantasía clásica. A esto se suma una historia que gira alrededor de temas como la pérdida y los recuerdos, algo que iremos descubriendo poco a poco durante nuestra aventura.

Una historia atrapada en el tiempo
Tras la explosión de la Torre del Reloj, el tiempo se ha detenido y una noche eterna ha cubierto todo el mundo. Allira, la hermana de Zirian, ha quedado atrapada en el interior de la torre. Para poder llegar hasta ella, nuestro protagonista tendrá que recorrer diferentes lugares junto a Cuco y romper los distintos anclajes que mantienen la torre sellada. Todo ello mientras intenta descubrir qué ha ocurrido y se prepara para enfrentarse a Dispair.
A simple vista, Duskfade cuenta con una historia sencilla y fácil de entender. Sin embargo, esto no significa que sea una historia poco profunda. A medida que avanzamos iremos encontrando temas bastante adultos, como la pérdida, el miedo a perder a alguien cercano o las decisiones difíciles que debemos tomar. El juego consigue tratar estos temas sin resultar excesivamente pesado y siempre manteniendo ese tono de aventura que lo caracteriza. Además, cuenta con bastantes toques de humor, tanto en algunas situaciones como en sus propios personajes. Las conversaciones entre Zirian y Cuco consiguen sacarnos más de una sonrisa y ayudan a que la aventura tenga un tono mucho más cercano. De esta forma, Duskfade sabe combinar bastante bien los momentos más serios con otros mucho más desenfadados.
Duskfade nos cuenta el pasado de una manera que me ha agradado. Los flashbacks protagonizados por Allira nos permiten conocer poco a poco qué ocurrió antes de los acontecimientos principales. Esto hace que siempre exista cierta intriga por descubrir qué se esconde detrás de algunos de los personajes y situaciones que vamos encontrando. Además, la historia no nos lo cuenta todo de golpe, por lo que es el propio jugador quien va uniendo las piezas poco a poco.

Entre los personajes, me ha interesado especialmente ver la evolución de Zirian. Al principio nos encontramos con un personaje bastante mocoso, egoísta y cabezota. Tiene una mentalidad todavía muy infantil y, en algunos momentos, puede llegar a desesperarnos un poco. Sin embargo, a medida que avanza la aventura empieza a comprender que las cosas no son tan sencillas como él pensaba. Poco a poco va madurando y aprendiendo de todo lo que le ocurre, hasta convertirse en un personaje mucho más interesante.
Y si hay una relación que destaca por encima del resto, esa es la que mantiene con Cuco. Lo que comienza siendo simplemente una compañía necesaria para continuar nuestro viaje termina convirtiéndose en una amistad realmente bonita. Ambos personajes van aprendiendo el uno del otro y sus conversaciones consiguen aportar algunos de los momentos más entrañables de la aventura.
Por último, tenemos a Dispair, un villano que me ha parecido bastante interesante. No quiero entrar demasiado en detalles para evitar spoilers, pero sí puedo decir que en más de una ocasión conseguirá hacernos sentir cierta rabia. No es simplemente el típico enemigo que tenemos que derrotar porque sí. Conforme vamos descubriendo más sobre lo ocurrido, resulta más fácil entender que detrás de todo existe algo más.

Una aventura que funciona como un reloj
Duskfade ofrece un movimiento interesante, y es una parte destacable. Zirian cuenta con diferentes opciones para desplazarse por los escenarios, empezando por los saltos y los dashes y ampliando poco a poco sus posibilidades con nuevas herramientas. Entre ellas encontramos el Gancho, que nos permite alcanzar lugares más alejados, y el Péndulo, que amplía todavía más nuestras posibilidades a la hora de movernos por los escenarios. También iremos consiguiendo otras herramientas que nos permiten desplazarnos de nuevas formas.
Todo esto hace que moverse por los escenarios sea muy fluido y satisfactorio. Además, en la gran mayoría de las secciones de plataformas no existe una única combinación correcta para llegar hasta nuestro objetivo. Podemos utilizar nuestras herramientas como queramos y experimentar con los diferentes movimientos. Esto hace que superar una sección de plataformas no se sienta como seguir un camino marcado, sino como encontrar nuestra propia manera de avanzar.

El combate es otro de los pilares de Duskfade y, en mi opinión, funciona especialmente bien. Contamos con Minutero, nuestra peculiar espada con forma de aguja de reloj, diferentes habilidades especiales y las esquivas para enfrentarnos a los enemigos que encontramos durante el camino. También tenemos las esquivas perfectas, que nos permiten aprovechar mejor determinados momentos del combate y hacen que aprender los patrones de los enemigos tenga su recompensa. Y aquí Cuco vuelve a tener un papel importante. No es simplemente un pequeño pájaro mecánico que nos acompaña y observa lo que hacemos. También nos ayuda durante los enfrentamientos y se convierte en una pieza más de nuestras posibilidades de combate. A todo esto hay que sumar los Engranajes de Mejora, que podemos utilizar para conseguir nuevas mejoras.
Este sistema me ha resultado interesante, las mejoras se sienten variadas y, sobre todo, útiles. Cada una aporta algo diferente y hace que queramos seguir consiguiendo más. Además, tener que administrar los engranajes hace que tengamos que pensar un poco mejor en qué queremos invertir nuestros recursos.
Por último tenemos los coleccionables, uno de esos elementos que no podían faltar en un plataformas de este estilo. Además de los Engranajes de Mejora, encontraremos Cajitas de Música, Gatitos Ladronzuelos, Ecos Temporales y otros objetos repartidos por los escenarios. Entre todos ellos destacan especialmente las Piezas de Corazón de Reloj, que nos permiten aumentar nuestra vida máxima, y los Fragmentos de Núcleo Estelar, que hacen lo propio con nuestra energía temporal. La variedad es uno de los puntos que más me ha gustado. Hay objetos que están a simple vista y otros que tendremos que buscar bastante mejor para encontrarlos.
Además, muchos están escondidos de una forma que nos anima a explorar cada rincón de los escenarios. Es cierto que los Engranajes de Mejora y los objetos que mejoran nuestras estadísticas tienen bastante más importancia que aquellos que son puramente coleccionables. Aun así, todos me han parecido muy originales y, sobre todo, buscar cada uno de ellos me ha parecido muy entretenido y una forma de premiar a la exploración.
Entre colores, engranajes y melodías
Si hay algo que consigue destacar Duskfade desde el primer momento es en sus gráficos. El juego combina a la perfección una estética muy colorida con otra mucho más oscuras. Todo ello bajo una dirección artística marcada por el clockpunk, un estilo que mezcla elementos propios de la tecnología de relojería con una estética fantástica y retrofuturista. Los engranajes, las agujas, los mecanismos y los relojes están presentes constantemente y forman parte de prácticamente todos los escenarios. Además, cada zona cuenta con una identidad propia. Podemos pasar de bosques llenos de vida a lugares mucho más oscuros o incluso a zonas submarinas y desiertos. Esto hace que el viaje resulte muy variado visualmente.
Personalmente, creo que los gráficos son soberbios. Duskfade es un juego precioso y sus diseños me parecen especialmente originales por la forma en la que consigue aprovechar la temática de los relojes. También me han encantado los pequeños guiños a otros juegos o incluso memes que encontramos durante la aventura. Todo esto se acompaña de unas animaciones muy fluidas que terminan de darle vida a sus personajes y escenarios. Y, aunque estamos ante un juego moderno, hay algo en todo este conjunto que consigue transmitir esa sensación de estar jugando a aquellos juegos que tanto disfrutábamos hace años.

En cuanto a la banda sonora, aquí tenemos que hablar de Rafa del Olmo, encargado de componer la música de Duskfade. Y poco puedo decir más allá de que me parece increíble. Es una banda sonora muy variada que sabe adaptarse perfectamente a cada una de las zonas y situaciones que vivimos durante la aventura. La propia composición utiliza una orquesta como base y combina elementos de metal, electrónica y diferentes texturas étnicas. Además, cada personaje y momento importante cuenta con sus propios temas, haciendo que la música tenga todavía más personalidad.
En mi caso, es una banda sonora que me encanta y que me ha transmitido una sensación de nostalgia constante. Uno de los mejores ejemplos lo tenemos al llegar a Tick Town. La primera vez que entré en esta zona tuve inmediatamente la sensación de estar entrando en Ciudad de Paso de Kingdom Hearts. Hay ciertas similitudes en la forma de construir esa melodía que me llevaron directamente a aquellos recuerdos. Esto no quiere decir que sea una copia ni mucho menos. La banda sonora de Duskfade tiene su propia identidad y funciona por sí misma. Simplemente consigue transmitir esa misma vibra que tenían algunos de los grandes clásicos con los que crecimos.
Por último, tenemos el doblaje. En concreto hablamos del doblaje original en inglés, ya que cuenta con textos y subtítulos en español, pero no con voces. Stefan Ashton Frank es el encargado de poner voz a Zirian, mientras que Melissa Medina interpreta a Cuco, Allira y Despair. Frank también ha participado en títulos como Lost Soul Aside y Cyberpunk 2077, entre otros trabajos dentro de la industria. Creo que todos los actores hacen un trabajo fantástico y consiguen darle muchísima emoción a sus líneas de diálogo.
Cada personaje tiene una personalidad muy marcada y las voces ayudan a transmitirla perfectamente. También me parece muy inteligente la forma en la que se utiliza el doblaje durante la aventura. No todos los diálogos cuentan con una interpretación completa. En muchas conversaciones los personajes simplemente emiten pequeñas palabras, sonidos o quejidos. Las interpretaciones completas quedan reservadas para las escenas y diálogos más importantes. De esta forma se consigue mantener el ritmo de la aventura sin tener que llenar de voces cada una de las conversaciones que encontramos durante nuestro viaje.

El tiempo no borra los buenos recuerdos
Duskfade me ha dejado, en general, muy buen sabor de boca. Es una aventura que sabe perfectamente qué quiere ser y que no tiene miedo de mirar al pasado para recuperar una fórmula que echábamos de menos. Weird Beluga ha conseguido construir un mundo con mucha personalidad y, sobre todo, transmitir ese cariño por los clásicos durante toda la aventura.
Puede que no sea perfecto y que haya algunos momentos que podrían estar mejor pulidos. Aun así, cuando llegué al final me quedé con esa sensación que pocas veces consigue dejar un juego. La de haber disfrutado de un viaje que me ha recordado por qué me gustan tanto estos desarrollos. Y creo que, al final, eso es lo que más valoro de Duskfade.
Duskfade está disponible en Steam, PlayStation Store, Xbox y Nintendo Store por 29,99€.
RECOMENDADO
Puntos positivos
- Historia interesante
- Muy divertido
- Gráficos preciosos
- Viaje nostálgico
- Música pegadiza
Puntos negativos
- Ninguno destacable

