Con la llegada de Moonlighter 2: The Endless Vault a Nintendo Switch 2, las amables personas de Digital Sun nos mandaron una copia para probar la segunda iteración de la que para mí es, junto con Blasphemous, la mejor saga del panorama nacional.
Lo cierto es que nunca he sido muy de este tipo de juegos. Ni de los roguelikes ni de los juegos de gestión han sido nunca géneros que me hayan llamado mucho la atención, pero la forma en que el primer Moonlighter mezclaba ambos conceptos despertó en mí al jugador picado que todos llevamos dentro.
Así que, antes de jugar, ¿qué esperaba de Moonlighter 2? Pues esperaba darme cabezazos contra la pared por ser muy malo, frustrarme y tirar el mando al sofá un par de veces, volverme medio psicópata y estudiar la build más injusta para ganarle al juego, y tener una buena sensación una vez me adaptase a todo. Y la verdad es que todo eso se ha cumplido. Pero bueno, vamos paso a paso.
Gameplay adictivo con un único punto negro
Al igual que el primero, The Endless Vault me enganchó enseguida y me da miedo que sea por culpa de sufrir algún tipo de masoquismo digital. ¿Por qué digo esto? Porque me puse el juego en una dificultad que, habiendo jugado al primero, sabía que me iban a inflar la cara más que un zeppelín, y que aun así me iba a picar hasta sacarlo adelante. Y así pasó.
Nada más terminé los tutoriales, que para mi gusto fueron un poquito lentos, me metí en la primera mazmorra con mi pistola de Blop, un tipo de ectoplasma con muchas utilidades, y un palo de escoba, el arma insignia de Will, el protagonista de ambos juegos y… bueno… Me partieron la cabeza unos diablillos hechiceros.

La verdad es que ya sabía que eso iba a pasar, pero, como no hay quien me gane en cabezonería, me estuve estampando las siguientes 12 horas de mi vida como ariete contra una puerta, siendo un absoluto fraude como jugador, hasta que el dinero me salvó. Había acumulado tantas riquezas que el Endless Vault, una mecánica de este juego que te premia con el acceso a nuevas mejoras en base a ganar dinero, llegó como ayuda divina y pasé de ser el tendero del pueblo al mismísimo Van Helsing, pero con una pistola de ectoplasma.
Pensé que a partir de ese punto el juego iba a ser más sencillo, pero nada más lejos de la realidad, porque Moonlighter 2 juega siempre con tu cerebro para hacerte creer que tienes la build rota, cuando en realidad los chicos de Digital Sun ya han previsto una nueva forma de desquiciarte y hacer que necesites craftear equipo nuevo.
En ese sentido, Moonlighter 2: The Endless Vault es, sin duda alguna, una delicia. El juego mantiene todo el rato al jugador en la fina línea que existe entre estar muy fuerte y que todo sea trivial, y que te abran la cabeza.

Además, como el loop jugable es muy sencillo en lo básico, a la par que adictivo, es de esos juegos en los que puedes pasar horas y horas sin que te des cuenta, así que es recomendable que, si eres una persona adulta con responsabilidades, pongas la alarma del móvil a la hora que tengas que pausar, porque el primer día a lo mejor un servidor se echó más horas de lo que era debido.
Luego el sistema de las mazmorras sufre un cambio que no soy capaz de valorar ni positiva ni negativamente. Mientras que en el primer juego siempre había cierta sensación de incertidumbre sobre qué podía suceder en cada sala de la mazmorra, en The Endless Vault tienes que ir escogiendo entre varios caminos que te pueden dar ventajas para tu arma, más loot o mejoras varias para el personaje. Si bien siento cierta nostalgia sobre la incertidumbre que me provocaba la exploración en el primer juego, en este sistema también encuentro diversión porque, gracias a las mejoras, puedo ir desarrollando combos de armas devastadores.
La gestión de la tienda es muy similar, pero en este juego contamos con la ayuda del robot T3ND3R0, un pequeño cofre robótico que, aparte de ser nuestro almacenamiento de la tienda, nos va dando mejoras para conseguir mejores ventas, ventajas para vender ciertas reliquias o incluso mejores propinas, para maximizar el dinero que obtienes en cada sección de tienda. De este apartado quiero destacar que la personalización de la tienda, tanto en objetos decorativos que puedes poner (y que también mejoran el rendimiento de la tienda) como en la personalización de paredes, alfombras y más elementos estéticos, la verdad que es un paso hacia adelante muy notable respecto a la entrega original.

En todo lo referido al gameplay solo le pongo una gran pega y son las pantallas de carga. De un tiempo a esta parte nos hemos acostumbrado a que la mayoría de juegos han puesto mucho énfasis en eliminar, reducir o disimular las pantallas de carga, pero (al menos en la versión de Switch 2) Moonlighter 2 tarda bastante en cambiar de mapa, sobre todo cuando pasamos de la villa a la ciudad. El juego en sí se mueve de forma estable una vez ha cargado el mapa.
Una apuesta en arte totalmente diferente
En el apartado del arte viene quizás el cambio más evidente del juego.
En Moonlighter 2: The Endless Vault, Digital Sun han decidido dar el salto de un juego pixel art al 3D con vista isométrica, muy similar a lo que ya vimos con Tunic, uno de los juegos del estilo que más atención han llamado a nivel internacional. En este sentido la verdad es que tengo sentimientos encontrados. Por un lado no puedo decir que Moonlighter 2 se vea feo, es más: se ve hermoso. Pero una de las cosas que me llamó la atención del original fue ese pixel art que me evocaba algunos de mis juegos favoritos de los 90 y principios de los 2000.
La música es correcta, el diseño de sonido te mete dentro del propio juego, los personajes tienen un aspecto reconocible y entrañable, los escenarios transmiten mucha personalidad, quizás más que en el juego original, y el salto al 3D le sienta bien al juego porque le da un aspecto muy llamativo.

Pero ese pixel art, como comenté antes, era para mí una de las insignias de Moonlighter. El juego tenía una sensación de «hecho a mano» que me transmitía algo muy cálido y detallado. No sé muy bien cómo explicarlo, pero le daba un encanto especial.
Dicho esto, aun con esa nostalgia, el estilo actual funciona en el juego y es bonito por sí mismo, y por ejemplo en los escenarios le da mucha personalidad al juego, así que supongo que podemos considerarlo un acierto.
Adiós Rynoka, hola Tresna
En lo narrativo, Moonlighter 2: The Endless Vault también es una continuación directa de su juego original, que también es muy recomendable y, para mí, la cosa que más me ha gustado del juego. La trama recoge el final del juego original, donde abrimos esa puerta tapiada y con un montón de carteles de NO ABRIR que daba paso a la quinta mazmorra y donde, efectivamente, la liamos.
La recompensa de esa última puerta fue la llegada de Moloch, un coleccionista de reliquias interdimensional que termina tomando Rynoka y obligando a Will y al resto de habitantes a huir a un nuevo y un poco hostil hogar, Tresna. El giro funciona como un buen cliffhanger del juego anterior y como una forma perfecta de abrir este nuevo juego.

La vida en Tresna no es taaaan idílica. La gente es un poco hostil, tienes una casera que podría ser la casera de un barrio madrileño cualquiera y tiene un aspecto un tanto turbio y perturbador. Nada que ver con la idílica Rynoka. Dicho esto, y como en todas las historias de este estilo, poco a poco vuelves a reunirte con caras conocidas, manteniendo ese vínculo emocional que formas con los personajes del juego original.
Creo que el recibimiento tan brusco en Tresna tiene cierto sentido en la historia, porque da una sensación de fricción inicial que realmente no existía en el juego original y que hace que ganarte un hueco en el nuevo pueblo se sienta como un logro real, no como algo que se da por hecho.
Voy a ser el primer trillonario de Tresna
En cuanto a la duración, llevo ya unas 30 horas jugadas en dificultad difícil (y creedme, es difícil de verdad) y lo cierto es que todavía no he terminado toda la historia principal. No porque vaya lento avanzando, sino porque: 1. Soy muy malo y me dan muchas palizas, y 2. El propio loop de comprar, vender y mejorar el equipo y la tienda me tiene completamente enganchado, hasta el punto de que la propia historia se ha vuelto un poco secundaria, no porque sea mala o no me esté gustando, sino porque quiero amasar una cantidad ridículamente grande de dinero e ítems.
Cada vez que juego siempre me acabo dando cuenta de que estoy echando un montón de horas de más en generar dinero y mejorar mi equipo que podría usar en ir abriendo más contenido. De hecho, ahora que lo pienso, creo que esa es quizás la gracia del propio juego. Como dice su propio título, The Endless Vault se siente realmente infinito: siempre hay una mejora que conseguir, un arma que mejorar, un plano para una armadura nueva o una vitrina nueva para la tienda, haciéndote olvidar que el juego tiene una historia. Es más bien como que la historia es una parte de la cotidianidad del día a día de Will, similar a esas sitcoms americanas que ocurren en bares o tiendas, y eso es algo que le da mucha personalidad al juego.

Todo esto lo digo siendo consciente de que soy muy cabezota: he elegido la segunda dificultad más alta y la voy a sacar adelante por lo civil o por lo criminal, así tenga que repetir cada mazmorra tres mil millones de veces. Por eso no puedo hablaros de primera mano de las dificultades más bajas que ofrece el juego y que están más pensadas para los que preferís centraros en la gestión y en la historia. Tampoco he hablado mucho de lo que varía una run dependiendo de la mazmorra, del bioma y, en este caso, de la generación de dimensiones. Pero sin duda es también uno de los puntos fuertes de la rejugabilidad de Moonlighter 2: The Endless Vault. Igual que sucedía en el primero, cada run de la misma mazmorra puede ser completamente diferente a la anterior, en el sentido de que las mejoras, reliquias y enemigos de cada sala van cambiando, por lo que nunca sabes bien a qué te vas a enfrentar. Como comenté en el apartado de gameplay, vas menos a ciegas que en el juego original, pero sigue siendo muy rejugable.
Lo que sí puedo decir es que, por el precio que ofrece actualmente, 29,99€ desde la eShop de Nintendo Switch 2 en formato digital, la cantidad de horas que puede dar hace que la relación entre precio y diversión sea muy buena. Además, también tiene contenido adicional como el Zen Patio Pack, un artbook o la OST originales.
Esperemos que sigamos hacia el infinito y más allá
Moonlighter 2: The Endless Vault es un juego que ha querido reinventarse a sí mismo. Ha intentado ser más y mejor en aspectos jugables con respecto a su juego original, sacrificando parte de su esencia: en este caso, el pixel art. Dejando eso de lado, muchas de las cosas que hacían especial a Moonlighter siguen existiendo en esta segunda parte: el loop jugable es similar, la sensación de que siempre hay algo que mejorar que se te escapa, la personalidad en el diseño de los personajes y el mimo que le han dado los desarrolladores a su juego incluso después del salto al 3D.
Moonlighter 2 no es una revolución, pero no necesita serlo. En vez de querer hacer algo completamente nuevo, los trabajadores de Digital Sun han optado por dejar que su IP dé un paso adelante con un nuevo lavado de cara y un aspecto más trabajado en 3D. La cantidad de horas y opciones que ofrece el juego son un gran acierto, porque hacen del «más de lo mismo» algo positivo. A nivel personal, desde que descubrí Moonlighter ha sido el juego al que recurro, tanto en Steam como en Switch, cuando tenía un rato muerto y no sabía qué hacer. Me hacía unas mazmorras, vendía las reliquias e iba mejorando algo, una función que ahora ha heredado Endless Vault. Y no me malinterpretéis, esto no es peyorativo ni mucho menos, porque creo que el juego al que recurres en un rato muerto es uno de los nichos más importantes para cualquier jugador.
Con todo esto, pienso que Moonlighter 2: The Endless Vault va a seguir la estela de su predecesor y va a ser uno de los juegos a recordar de la industria nacional. Es un juego que coge una fórmula ganadora, la mete en un paquete más pulido y la deja lista para enganchar tanto a los que ya éramos fans del juego original como a quien se acerque por primera vez a la franquicia. Y si al principio de este texto os decía que, junto con Blasphemous, es la mejor saga del panorama nacional, después de estas 30 horas (y contando) solo puedo confirmar que mi opinión no ha cambiado
MUY RECOMENDADO
Puntos positivos
- Contenido prácticamente infinito y divertido.
- Dificultad ajustada en todo momento.
- Buen adaptación visual y jugablemente al 3D.
Puntos negativos
- Tiempos de carga excesivamente largos en Nintendo Switch 2.




